output zjvPIc
facebook icotwitter icoyoutube icorss ico
updated 7:09 PM UTC, Apr 29, 2017
Noticias:

Los Partidos Están en Otra Parte

  • Escrito por José Buendía Hagewisch /Excélsior.com (México), 13 Abr
  • Publicado en ESPECIALES
Resistencia de mexicanos contra compra de votos. (jornada.unam.mx) Resistencia de mexicanos contra compra de votos. (jornada.unam.mx)

La feria de regalos y dádivas en que degeneran las campañas como la del Edomex deja poco lugar a dudas de que el sentido del juego democrático para los partidos es el dominio y no la representación. Cada nueva elección es más difícil apuntalar la fachada de la legitimidad de la competencia política en un edificio deshabilitado de interés público, tanto como defender carretadas de dinero para sostener la “guerra” de aparatos y redes clientelares.

Decimos partidos donde hay burocracias interesadas en comprar el voto, hablamos de política donde la causa es ganar el poder y confundimos el debate de propuestas con la descalificación. El sistema de partidos está en la antesala de su peor crisis tras el choque que se perfila entre ellos en las presidenciales de 2018.

El malestar recorre a la política porque su prioridad no son los intereses de la ciudadanía y su marginación de las preocupaciones sociales anula la pluralidad. La vieja tesis de los últimos 40 años de construir un sistema de partidos fuerte con dinero público ha cuajado en caras maquinarias electorales, básicamente interesadas en buscar y conservar el poder. Su defensa es cada vez más débil y hoy el principal argumento es que, en efecto, son inseparables de la democracia.

Pero su bajísima aprobación y el enojo que genera su funcionamiento hacen inevitable la reformulación del financiamiento, condiciones del debate público y reglas del juego para la representación pública.

El actual sistema no puede permanecer con presupuestos crecientes y el alejamiento de la ciudadanía.

En el Edomex la participación en las urnas ha ido a la baja desde 1999, con 46.9%, hasta 42% en la última elección para elegir gobernador en 2011. Mientras, los presupuestos crecen con el cambio de fórmulas en los estados para calcular el monto de financiamiento local y borran la promesa de reducir el dinero público de las últimas reformas que dejaron de contratar medios y luego con la creación del INE.

En el Edomex se determinó para el año electoral una cifra récord de dos mil 228 millones de pesos, de los cuales 825 millones son para los partidos. A eso hay que agregar más de cuatro mil millones del presupuesto federal del INE para 2017.

Es cierto que la edificación del sistema de partidos no podría darse por generación espontánea y su operación exige recursos, pero no justifican el aumento exponencial de más de 100% desde dos mil 111 millones pesos de 1997, cuando la partida ya había dado un salto cualitativo respecto de los anteriores 20 años. Sobre todo, cuando el pronóstico de participación para 2018 es que deje un ganador con menos de 30% de los votos.

La crisis de representatividad perfila 2018 como el punto de quiebre del modelo actual, ya bastante cuestionado por iniciativas para recortar financiamiento como la del diputado local de Jalisco, Pedro Kumamoto, de otros independientes y hasta en el Congreso. Toda propuesta ha sido frenada, hasta ahora, por la red de intereses agregados de organizaciones y partidos que han hecho del statu quouna forma de sobrevivencia y de la política, un negocio.

Para los que ven la necesidad de desmontar el constante aumento de dinero a los partidos y su crisis de representatividad, la fórmula es relacionar el financiamiento con el número de votos. Otros ven en esta iniciativa el riesgo de agravar la crisis de los partidos con retórica antipolítica que llame a no votar para recortarles el dinero. Por ejemplo, se pronuncian por eliminar la fórmula única que en la última reforma desató el financiamiento en los estados, pero en ningún caso se plantea abandonar el financiamiento público por el privado.

En otras épocas la sensibilidad para cambiar las reglas para distribuir el poder cuando las instituciones estaban agotadas permitió avanzar y superar riesgos de ruptura y violencia.

Ésta es otra diferencia de la época actual.

La desconexión con el peligro de que el sistema colapse es el mejor testimonio de que los partidos están en otra parte.

Link: http://www.excelsior.com.mx/opinion/jose-buendia-hegewisch/2017/04/13/1157455